miércoles, 1 de julio de 2009

Las Crónicas del Globero

Prólogo
Queridos lectores (No es que los tenga, pero escribirlo me hace sentir interesante), hoy traigo para ustedes un breve relato, en el cual, se darán cuenta de la complicada vida de comerciante de su buen compinche y confidente Osmar (Lo de confidente tal vez no, bueno lo de compinche tampoco) y esque comerciar en ese prestigioso y peculiar rincón del mundo al que los mortales comunes osan llamar "Los globos" (Globians para la aristocracia) es tan complicado como sobrevivir a un ataque sanguinario de Steven Seagal, en fin, después de tanta palabrería sin sentido me dispongo a relatar mi relato (¡Válgame la rebuznancia!).

Capítulo 1
Dios Contra el Globero
Lo recuerdo como si fuera ayer, era el típico sábado 20 de junio a las 8:59:59 de la mañana después de una salvaje noche de juerga en el bar mas nice de la ciudad "El mariachi loco", justo un segundo después comenzaba mi amada jornada laboral.
-¡Buenos días Osmar!- decía a lo lejos mi buen capataz.
-Buenos dias mmm...¿Cómo dijo que se llamaba? (pensé aún bajo el influjo del alcohol)
-Necesito que me ayudes a acomodar estas camisetas.-
Fuck! parecía que esta vez me haría desquitar mi jugoso salario, así que con total alegría me dispuse sin pensarlo, todo parecía marchar mejor de lo normal, hasta que a Dios se le ocurrió tomar venganza contra mí, así es, vuestro humilde y santo amigo debía pagar por todas sus fechorías, así pues, con sus poderes mentales manipuló al del negocio vecino para destruir mi cerebro mediante esas pegajosas y cursis canciones cristianas. Empezó a sonar el famoso ¡Alabaré, alabaré! que siendo sincero las primeras 10 veces no resulta tan asqueroso; después de esta composición siguieron los hits del momento,"gloria al señor", "el señor es mi pastor", "santo", ya saben, la mera sabrosura, mi capataz no soportó más y corrió sin control, por un momento pensé en hacer lo mismo, pero soy más fuerte, resistí en pie, con mis poderes psíquicos vencí a Dios y logré convencer al vecino para que quitara su melosa música, ahora sí que estaba en el paraíso y logré escuchar ininterrumpidamente algunas deliciosas canciones de su santidad Enrique Bunbury.

Todo marchaba perfecto, buena música, mujeres en bikini por doquier, yo, su buen amigo recostado sobre las blancas arenas ensenadenses tomando el sol con una jarra de cerveza al lado, fue entonces que desperté de mi sueño (¿Yo durmiendo en el trabajo?...para nada...) y de nuevo me enfrenté a la cruda realidad, me di cuenta de que Dios no se da por vencido tan facilmente, mandó a uno de sus guerreros más temibles y despiadados ¡un predicador!, lo vi a la distancia, caminaba sin vacilar, sabía que debía esconderme, lo sabía, pero mi orgullo, ¡mi maldito orgullo! lo miré fijamente, puse inmediatamente mi cara de Chuck Norris con un poco de Rambo matando a todo el ejército afgano y lo enfrente, era una fémina de unos 47 años, 11 meses y 3 días, me miró fijamente a los ojos, suspiró y exclamó:
-¡Esta tienda es de Satanás! (Es una tienda de camisetas y accesorios para antisociales)
Tomando todo mi valor y coraje le dije -No señora...es de Toño(Ya había recordado el nombre de mi buen capataz), Satanás es el del local de la vuelta, el de las películas pirata y puedo probarlo-
Frunciendo el ceño tomó mi brazo y comenzó con un sermón que parecía mas un monólogo de Memo Ríos, sabía que algo debía hacer o tarde o temprano robaría mi alma, así que me vi forzado a usar mi técnica especial (una mezcla de la Genkidama, el Hadouken, attack trueno y mis conocimientos de Karate-do), ella reaccionó y con un Kaio ken aumentado en 25 veces me mandó al suelo, sabía lo que debía hacer, así que con mi última línea de HP corrí como cholo de la 89 hasta el baño más cercano, ella corría tras de mí, ¡qué persistente que era!, pero no contaba con mi astucia, obviamente ella no podría entrar al baño de caballeros y así fue, pagué la cuota por arrojar al drenaje los residuos personales, entré al lujoso baño y asomé por la ventana, ¡vi como Dios la reducía a cenizas por haber fallado en su misión! Un poco más tranquilo recordé que el negocio de camisetas y artículos para antisociales se encontraba abandonado, si mi capataz llegaba ¡me decapitaría sin piedad!

Algo así lucía su buen amigo el globero aquella lejana mañana de junio.




5 comentarios:

NAOM dijo...

ahahha
deberías disfrazarte de rambo :)
me parece un poco atractivo

ya pues

eres un tontito :)<33 te qiero

Nathaly dijo...

Jajaja, me has hecho pasar un buen rato.
Si te llegue a ver ahí, y la semana que siguió ya no estaba el puesto. :/
¿Con tanto antisocial en Ensenada y no pego? D:

veronnica dijo...

JAJAJAJAJA PINCHE OSMAR WEY!
explicame una cosa; primero escribias más serio & tu entiendes;
y ahorita ya son anectadotas y esas cosas? BUENO pasa tmb qe apenas voy empezando vdd n__n
DECIA QE: desde el momento que empeze a leer no podia apartar una sonrisa de mi cara:)

Cuauhtémoc dijo...

Osmar:
En realidad me sorprende tu manera de narrar. Verdaderamente logras transportar a tus lectores a donde quieres llevarlos. Tendré que aprender de ti.

Mae dijo...

:)